El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) ha publicado el proyecto de Reglamento de Gestión Integral de Residuos Sólidos del Sector Agrario y de Riego, una propuesta normativa clave que busca modernizar, unificar y fortalecer las reglas de manejo de residuos en actividades agrícolas, pecuarias, forestales y de infraestructura de riego en todo el país.
La iniciativa, actualmente en consulta pública, permitirá recoger aportes técnicos de gremios agroindustriales, especialistas ambientales y la sociedad civil, consolidando una hoja de ruta orientada a mitigar el impacto ambiental del sector agrario y facilitar su transición hacia un modelo de economía circular.

UNA REGULACIÓN CON ENFOQUE TÉCNICO Y SOSTENIBLE
El proyecto se alinea con el Decreto Legislativo N.° 1278, Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos, pero adapta sus criterios a las particularidades biológicas y operativas del sector agrario. Entre sus principales pilares destaca la priorización de la valorización de residuos, estableciendo que la disposición final en rellenos sanitarios sea la última alternativa.
En ese sentido, se promueve el aprovechamiento de residuos orgánicos mediante prácticas como el compostaje, la producción de biocarbón (biochar), el uso de rastrojos y la generación de biogás, fortaleciendo la sostenibilidad de los sistemas productivos.
Asimismo, se incorpora el principio de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), que obliga a empresas importadoras y comercializadoras de insumos agrícolas a implementar y financiar sistemas de recuperación de residuos peligrosos, como envases de agroquímicos y plaguicidas.
CONTROL ESTRICTO Y TRAZABILIDAD AMBIENTAL
La propuesta normativa establece una clasificación rigurosa de residuos peligrosos y define protocolos obligatorios para su manejo, incluyendo aceites usados, baterías, equipos de protección contaminados y envases de defensivos agrícolas, los cuales deberán someterse a procesos como el triple lavado antes de su disposición en centros autorizados.
Para garantizar la trazabilidad, los titulares de proyectos deberán diseñar e implementar Planes de Minimización y Gestión de Residuos Sólidos, integrados a sus Instrumentos de Gestión Ambiental (IGA), así como presentar anualmente la Declaración Jurada de Residuos Sólidos a través de plataformas oficiales como el SIGERSOL.
Además, se refuerza la obligación de segregación en la fuente y se prohíbe expresamente la quema a cielo abierto de residuos agrícolas, una práctica que ha generado impactos negativos en suelos y fuentes de agua en diversos valles productivos.
FISCALIZACIÓN Y COMPETITIVIDAD INTERNACIONAL
El cumplimiento de estas disposiciones será fiscalizado por la autoridad agraria competente, estableciendo un régimen sancionador que contempla multas y la paralización temporal de actividades en caso de incumplimiento.
Con esta medida, el Gobierno busca no solo elevar los estándares ambientales del sector agrario, sino también fortalecer la competitividad del Perú en mercados internacionales exigentes como la Unión Europea y Estados Unidos, donde la trazabilidad ambiental y el enfoque de “residuo cero” son cada vez más determinantes en las cadenas de suministro.
La publicación de este reglamento marca un paso decisivo hacia un sector agrario más sostenible, eficiente y alineado con las demandas globales de producción responsable.
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