El arándano peruano continúa posicionándose como uno de los productos agrícolas más importantes y rentables del país, al punto de ser considerado por especialistas como el nuevo “oro azul” de la agroexportación nacional.

Durante los últimos años, Perú ha logrado competir directamente con grandes productores internacionales gracias a la calidad de su fruta, las condiciones climáticas favorables y el crecimiento sostenido de las exportaciones hacia mercados de alta demanda.
Sin embargo, el panorama actual también genera preocupación entre productores y exportadores debido a las variaciones en el precio internacional del arándano peruano. Factores como el incremento de la oferta global, los costos logísticos y la competencia de otros países vienen impactando en el valor comercial del producto.
A pesar de ello, el sector agroexportador continúa explorando nuevos mercados estratégicos para fortalecer la presencia del arándano peruano en el extranjero. Entre los destinos emergentes destacan países de Asia, Medio Oriente y Europa, donde la demanda por frutas saludables y de alta calidad sigue en aumento.
Especialistas señalan que el reto para el Perú será mantener la competitividad, mejorar la infraestructura logística y seguir impulsando la innovación agrícola para consolidarse como líder mundial en la producción y exportación de arándanos.
El denominado “oro azul” no solo representa una importante fuente de ingresos para el país, sino también miles de puestos de trabajo y oportunidades de desarrollo para diversas regiones agrícolas del Perú.
